Los crímenes de Laura:
Un ejemplo para la comunidad.
Nivel de violencia: moderado.
Aviso a navegantes: La serie “Los crímenes de Laura” contiene algunos fragmentos con mucha violencia explicita. Estos relatos conforman una historia muy oscura y puede resultar desagradable a los lectores. Por lo tanto, todos los relatos llevarán un aviso con el nivel de violencia que contienen:
-Nivel de violencia bajo: El relato no contiene más violencia de la que puede ser normal en un relato cualquiera.
-Nivel de violencia moderado: El relato es duro y puede ser desagradable para gente sensible.
-Nivel de violencia extremo: El relato contiene gran cantidad de violencia explicita, sólo apto para gente con buen estomago.
El pequeño Hugo dormía plácidamente en su camita cuando su madre entró en la habitación primorosamente decorada. Él no pudo ver como la mujer abría las persianas, ni como apartaba las cortinas, pero si sintió el efecto de los rayos del sol calentando su cuerpo, y se removió en sueños.
-Mi pequeñín, despierta, ya es hora de levantarse –canturreó la joven madre mientras se tumbaba junto al niño-. Hace un día estupendo para que lo malgaste ahí tumbado.
-¿Dónde está papá? –preguntó Hugo mientras se desperezaba.
-Hoy no estará en casa, está muy ocupado- respondió la madre alegremente-. Se fue anoche después de… Da igual, hoy tenemos todo el día para nosotros.
El muchacho abrazó a su madre que se recostó junto a él, disfrutando de los arrumacos del pequeño. El joven Hugo se sentía feliz de poder pasar el sábado con ella sin ninguna interrupción. No era que no quisiera a su padre, si le quería, un niño debe querer a su padre, siempre le habían dicho eso, lo que nunca le habían especificado era si un padre debe querer a su hijo.